domingo, 29 de diciembre de 2013

Noches (in)olvidables

Hay veces que la marea me trae recuerdos
De esas noches que confundimos
Entre amaneceres

Nos fuimos consumiendo poco a poco
Besando a fuego nuestros segundos
Ocupándonos de no perdernos nada
De acabar con todo

Y ahora que ya todo acaba
Qué nos queda de aquellas noches
Qué recuerdos bañados en lagunas de alcohol
Qué nostalgia de instantes perdidos para siempre

Qué nostalgia
Todo acaba
Todo se olvida
Incluso nuestras noches inolvidables

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Olvidando unos ojos azules

It comes in a day, then it'll never leave you
I'm talkin' bout blue eyes, blue eyes
[Llegan cualquier día y ya nunca los olvidarás
Estoy hablando de ojos azules, ojos azules]
(Mika)

Ah la noche aquella noche
Ya tan lejos en mi olvido recordando
La noche
Como si fuera ayer
Cómo escaparon los días

Recuerdo que sonreías
Mientras yo te traducía poemas
Y el sofá o nuestros cuerpos
Todo era un poco difuso
Estábamos un poco borrachos

Y yo me acerqué y mientras me perdía en tus ojos
De alguna forma con la tontería de los poemas acabamos besándonos
Y sé que te susurré al oído

Ahora abro los ojos
Miro los árboles del invierno por la ventana
Desesperanzados estoicos sin hojas
Miro los edificios grises el cielo anochecido de las cuatro
Y toda la fantasía se esfuma

Me quedo de nuevo olvidando
Yo traducía poemas y tú
Tú sólo sonreías
Con tu sonrisa y tus ojos brillantes

Ahora delante de mis ojos estás hablándome a través de una pantalla
Me dices que ya posiblemente nunca te vuelva a ver
Ni a ti
Ni a tus ojos azules

sábado, 14 de diciembre de 2013

Amanece y tus labios son una herida

Sé que aún recuerdas
Aquel amanecer que escapó entre nuestros dedos entrelazados
Como si fuéramos de ésos que escriben horizontes en bancos de madera
Como si fuéramos locos de ésos
Que a veces
Lloran

Ahora
Me miras y tiemblo
Me derrumbo sobre tus labios abiertos como una herida
Y grito de dolor
Porque tus labios
Porque la herida se hace más grande
Con cada despertar sin tu mirada

Estos versos son sólo la primera sangre

viernes, 29 de noviembre de 2013

Aquí tienes mi carne y mis huesos

Y ahora vendrá otro
A reemplazar mis besos con sus labios artificiales
Ahora te susurrará con su voz mecánica
Ahora te acariciará con sus manos de plástico

Y no ha pasado más que una semana
No es tan distinta esta noche de aquélla
Nuestra noche la de nosotros dos solos
Tan sólo otro escenario
Menos alcohol tan sólo

Pero yo despertaré
Ya mañana tan solo
No despertaré mañana bajo el cielo de tus ojos
Quemándome con el contacto de tu cuerpo
Despertaré tan solo

Y tú
Tan lejos
Despertarás y no habré tocado tu pelo
Y no habré mordido tus besos
Y no te habré abrazado
No con esos brazos falsos que venden
Al primer polvo
No Con mis brazos de carne y hueso
Despertarás y no te habré abrazado
Hasta perder el aliento en cada curva de tu cuerpo

No busques más lejos
Aquí me tienes
No busques cuerpos falsos cuerpos de plástico
Apaños caseros para una noche

No busques más lejos
Aquí tienes mi carne y mis huesos

Estoy solo de ti (II)

Nueva versión de "Estoy solo de ti"

Estoy solo
De ti
Porque estás tan lejos de mi cama
Estoy solo de ti

Y alrededor el resto qué resto
La mesa las sillas abarrotadas la cama deshecha
Cervezas vacías y cigarros demasiado consumidos

Este desorden de otros
Es al fin y al cabo un espejo de mi vida
De mis minutos dando vueltas y vueltas
Sobre las chapas olvidadas de las botellas
Perdiéndose demasiado deprisa
Porque mi cama sigue estando sola
De ti

Pero me da igual el resto qué resto
Las cervezas vacías o mi vida
Son sólo paisajes ocasionales
Esquejes ornamentales de este cuarto vacío
De esta cama sola

No necesitabas quererme para siempre
Tan sólo pedía un beso más
Y luego otro
Y otro
Y quizá volver a perderme en tu mirada infinita
Quizá morder una vez más tu aliento

O sino
Al menos
Tan sólo pedía un beso de despedida
Alguna palabra que dijera adiós
Si es que era para siempre

Pero ahora estás en otro cuarto
Tan cerca y al tiempo
Tan lejos de mi cama

Y yo estoy solo
De ti
En mi cama sola
De ti

Cierro el cuaderno y los ojos
Aún no quiero olvidarte

lunes, 18 de noviembre de 2013

Y llegó ese día en que
Nos quedamos atrapados entre un ayer y un mañana
De noche y solos
Jugando a ser otros
Extraños para nosotros mismos
Jugando a ese juego de siempre
Del sí y el no

Y nuestra cárcel se volvió un secreto
Miradas furtivas queriendo escapar
No sé la tuya pero mi lengua
Besaba fuerte el alcohol
Porque no podía besar tus labios

Te miro a los ojos

Te miro a los ojos
Tus ojos azules
Miro a ese abismo de tus ojos
Y me agarro fuerte a la barra del bar
Para saltar mejor

Casi me quedo dormido
Pero te quiero joder te quiero
En mi cama
Y en mis brazos
O al menos entre mis labios

jueves, 31 de octubre de 2013

No puedo dejar de pensar en ti

Te lo habrán dicho muchas veces
Pero no puedo dejar de pensar en ti

Qué más decirte
Que recuerdo el sabor de tus besos
Que anhelo acariciar tu pelo y que cierres los ojos
Así
Una vez más y sólo una
Y después otra
Y otra

Podría escribirte los versos más tristes como Neruda
O componer una canción de amor bajo tú ventana
Pero no puedo dejar de pensar en ti
No sabes el terrible esfuerzo que me cuesta
No escribir tu nombre y tu nombre y tu nombre
Como si fuera la única palabra que conozco
Y escribir te quiero y te quiero y te quiero
Como si fuera el único verbo que entiendo

Pero me trago los versos
Y hasta la luna se ríe de mí

Sé que te lo habrán dicho muchas veces
Pero no puedo dejar de pensar en ti

Tengo un reloj de ésos que se recargan con el movimiento
Así que no paro de correr y correrme
Cuando estás tan lejos
Y cuando te veo me quedo quieto
Muy quieto
Por ver si se para el tiempo

Pero no se para
Y destrozo a dentelladas las manecillas del reloj
Porque me sabe a ti cada segundo perdido
Cada segundo sin ti

Te veo en el horizonte
Me acerco poco a poco
Te has puesto otra vez ese vestido verde
Que una noche vestiste y desvestiste sólo para mí
Acércate poco a poco
Quiero beber tus ojos lentamente
Es un licor tan fuerte
Que las mariposas me arden en el estómago
Pero acércate que voy a beberme tus ojos
Hasta el coma etílico

Paladeando

Que si esta calle sin salida huele a ciego que tira para atrás
Que si el adiós fue adiós
Que si la derrota paladeada sabe peor
Y todos los juegos fueron juegos nada más
Bolas de cristal con el paisaje irreal y la nieve que cae
Y lo adorna todo por unos pocos segundos
Nada más

Déjame en paz
Qué más quieres de mí
Ya me saben a ti todas las heridas
Pero también todos los labios que beso
Todas las copas que bebo
Y hasta el agua me sabe a ti

sábado, 19 de octubre de 2013

Recordando como a roto

Escribo para recordar lentamente
Porque el recuerdo lento hace el olvido

No sirve de nada mirar atrás
Preguntarse por qué sí
O por qué no

Lund describe con frío este amanecer
Y no puedo estar más de acuerdo

Las persianas están bajadas
No veo los árboles que comienzan
A perder sus hojas y a sentir el viento en sus huesos
Apenas entra un poco de luz rezagada
De la luna llena que anoche iluminaba el cuarto
Mucho más que esta madrugada incolora
Rota como a medias

Como a medias oscuras y vestido granate
Como a bailes y música ardiente
Música de otra parte
En otro lugar
Que no es éste

Como a suelos de madera lamidos por tus tacones
Y un poco de alcohol que no sepa a plástico
Y los dos solos en medio de tanta gente
En otra parte
En otro lugar
Que no es éste

Pero qué estrella fugaz
Hay partes de las historias que conviene olvidar
Por supervivencia
Son las partes esperanzadoras
Pero qué estrella fugaz

Y así escribo lentamente
Aunque no sirva de nada mirar atrás y preguntarse
Aunque no sirva de nada porque el recuerdo lento
A veces
No hace el olvido

Voy aprendiendo a vivir

Soy un adicto a las cosas rotas y a las derrotas
A la música alta de las discotecas
Y a los silencios más profundos
Y a la lluvia que repiquetea en una ventana

Soy un adicto a los proyectos
Y a dejar las cosas a medias
Así que parece que poco a poco
Voy aprendiendo a vivir

(Aunque sigo pensando
Que la vida debería tener un tutorial
Para no hacerle caso
Digo yo)

sábado, 5 de octubre de 2013

Pensando en ti

Mis cadenas son todos los labios que no besé
Todas las veces que dije adiós en vez de te quiero

Ahora te paras a hablarme
Y pierdo el cielo en tus ojos azules
Y olvido todas las palabras que solía decir
Todos los versos la poesía
Escapan con frenesí de la mano de los minutos y las horas
Ahora te vas y me pierdo en la noche
Que ya no alumbran tus ojos

Esta noche que está llena de rimas malsonantes
De frases que no se encuentran a sí mismas
De gritos y risas y música
Que de tic en tac se evaporan hacia ese cielo oscuro
Infinitamente menos azul que tus ojos
Hacia ese cielo que ahora puedo ver
Ahora que te has ido

Ahora que ya te has ido
Puede la noche cerrarse sobre mis párpados
Que dormiré tranquilo
Pensando que no estás en mi cama pero
Pensando en ti

Hasta luego

Cada adiós es una derrota
Una huida sin aliento
Hacia lo fácil lo irremediable

Cada adiós es una palabra certera
De esas que no dejan hueco al misterio
Que lo escupen de la frase
Por eso odio los adioses

Hasta luego
Sería mucho adecuado para esta noche
Porque nos vemos ahora en un rato
En mis sueños

lunes, 30 de septiembre de 2013

Las respuestas que se las lleve el viento




The answer is blowing in the wind. (Bob Dylan)
["La respuesta está flotando en el viento."]

Me gusta sentir el viento
Acariciando mis párpados mi rostro
Levantando ligeramente mi pecho y mis brazos
Como incitándome a volar

Y entonces cerrar los ojos
Y dejar de sentir los pies
Como cadenas atadas al suelo
Y soñar que vuelo
Con el viento

Porque todos aprendimos a volar de niños
A mí me lo enseñó mi padre
Y a volar
Como a andar en bicicleta
Nunca se olvida
Sólo hay que creérselo

Decía Bob Dylan que las respuestas
Las lleva el viento
Por eso me gusta sentir el viento
Escuchar los susurros de las respuestas que lleva
Y que rozan mis oídos
Y después siguen volando

Las respuestas que se las quede otro
Que se dedique inútilmente a encerrar el viento en envases artificiales
Yo las veo pasar y perderse para siempre
Y siento vértigo pero sonrío
Me quedo bien a gusto con mis dudas
Con la cara pegada al cristal
Observando cómo amanece un día más
Y los árboles comienzan a sonreír reflejos del sol
Porque ellos tampoco tienen respuestas

lunes, 16 de septiembre de 2013

Aire de sueño o amanecer

Huele a pasada noche, a sus andrajos. (Rafael Fombellida)
Hay madrugadas torpes, imperfectas, que dejan en los cuerpos despedidas. (Fernando Valverde)

Déjame ser como el aire
Y escapar rozando apenas los velos
De tu vestido

He bajado un cielo de estrellas
Para ti
Deja de sonreír un poco y podrás verlo
Que tu sonrisa lo eclipsa

Hoy es un día de esos
Que no quieres salir de la cama
Y no sabes por qué
Que no quieres mirar por la ventana
Porque llueve
Y no sabes por qué

Hoy es un día de ésos
Que sólo quieres rasgar un papel en blanco
Hasta que sangre
Hasta que sangres

Cada nueva noche deja en el cuerpo
Un empacho con regusto de vacío
El repiqueteo fuerte de una lluvia extraña
En la cabeza

Puede que diga alguna burrada
Que excusaré con restos inexistentes del alcohol
Que anoche me volvió cobarde
Pero déjame ser cómo el aire
Y alcanzar tus sueños que sé que duermes
Pues al menos en mis sueños destrozo tus sábanas
Y te arranco de un tirón
La voz y el vestido
Como no hice anoche

domingo, 15 de septiembre de 2013

Siempre he soñado con equivocarme a propósito

Siempre he soñado con equivocarme a propósito
Con perder el sentido
Y romper la rutina
De esta cárcel que llamáis mundo

sábado, 24 de agosto de 2013

A quemarropa

Voy a disparar las palabras a quemarropa
Por si alguna te atraviesa el corazón

Arrímate a mi herida
Escucha cómo late mi sangre
Aún resuena la música de las discotecas
Donde bailamos tan cerca
Y tu pelo oscuro me tocó
Como una casualidad mal disimulada
La mejilla curiosamente en ese lugar aún
Excitantemente inexplorado

Levanta un poco el rostro
Mírame a los ojos otra vez
Acaríciame con la córnea
Que se ha perdido en mi retina
Reflejada mil veces tu sonrisa

Quédate quieta
Deja que te enlace a mi cintura
Otra vez
Y otra
Y ahora que estás tan cerca
Acércate un poco más
Que se me pone la lengua de punta
Sólo sintiendo el susurro de tus labios


Ríete otra vez como aquélla
Quizá bajo el sabor del alcohol
Ríete que así no notarás
Llegar a mis labios

Vértigo al borde del salto

Y
Por primera vez
Al borde del salto
Siento el vértigo
(Decía Kundera que el vértigo
Era la atracción por el salto)

Me rodea Barajas
Y las maletas que corren
Y los aviones que no vuelan
Pero si miro allá al norte
En algún punto del horizonte
Se ven las casas de Lund
Aún no nevadas bajo mis ojos

Así que me acerco al borde
Del ventanal
Me pongo de puntillas para ver mejor
Hay una avión que podría ser el mío
Pero no
Aún debo esperar para volar a otro mundo
Los silencios de tu cuerpo son de papel de plata
Pero espera un momento no encuentro mis labios
Se me habrán enrollado en la noche
No sé quizá los perdí hace un par de años

Acércate
Ayúdame a encontrarlos
No no lo pienses
No te caigas
Cógeme del brazo
Que yo nunca caigo
Que ando siempre por los suelos
Cógeme del brazo
Que volamos

Qué? Que ya te vas?
Si aún acaba de empezar la noche
Las seis ya?
Quién nos robó los minutos
Las horas?

sábado, 27 de julio de 2013

Versos de telediario

Tren descarrila
Hoy hay sesenta muertos en Galicia
Atentado bomba
Ayer hubo tres muertos en Boston
Nos escandalizamos
Las imágenes terribles llenan los telediarios y las redes sociales

Esta semana ha habido más de cien inocentes muertos
En Irak o en Siria o en Palestina
Y sólo halaron de ello cuatro gatos
En la esquina más olvidada de algún bar

Esta semana también ha habido cientos de muertos en África
Los cuerpos pudriéndose bajo el sol
Llevan en el pecho la marca de España
O Estados Unidos o Alemania
Aunque fueran sus hermanos de raza negra
Quienes apretaran el gatillo
Les vendimos las armas nosotros
Y a la gente le importa una mierda

Mueren en cambio sesenta desgraciados
Sin la marca de ningún país en el pecho
Tan sólo
Una cruz en la moneda del azar
Y corremos a nuestros muros de Facebook
Y gritamos en los bares

Pero yo escupo sobre esta doble moral
Todos tenemos derecho a la vida
Sin importar el color de piel
O la bandera que cuelgue de nuestro Ayuntamiento
O a quien recemos o no recemos cuando estemos a solas

Pero parece que la desgracia
Si cae más cerca
Duele más
Toca más hondo
"Podría haber sido yo"

Yo escupo sobre esta doble moral
Me apenan igual los muertos
Gallegos o sirios estadounidenses o palestinos
Me apenan igual las imágenes del tren descarrilado
Que las plazas de Bagdad regadas con sangre
Y las camillas de niños y hombres amputados
Si acaso más los segundos

La culpa la tienen los telediarios
Nos enseñan tantas muertes cada día
Tantas tragedias tantas imágenes terribles
Con sus voces insensibles
A través de una pantalla inerte
Que lo banalizamos todo

Es tan frívolo y me incluyo
Observar sin lágrimas
Los miles de inocentes muertos antes de tiempo
Cada día

Lo sé tampoco vamos a estar llorando todo el rato
Todos los ratos
Así que quizá la culpa no la tengan los telediarios
Quizá sólo sea
Que la vida nos ha hecho insensibles a la muerte

domingo, 14 de julio de 2013

El camión de la basura me hace dudar de todo

Es triste que un camión de la basura
Te haga dudar de todo

Pero es de noche
Un sábado de verano y estoy en casa
Solo en mi habitación con medio vaso de nostalgia
Y medio de impotencia

Abro la ventana
Para ventilar mis recuerdos
Y llega el camión de la basura
Se para frente a mi ventana
Recoge los sueños que gotean por la fachada
Y se va con su rugido insolente
Se lleva mis sueños y me deja solo
Otra vez
Con mis dudas

Dudo de todo
Si todo es basura de qué sirve
Amontonar bolsas de plástico que contienen sueños
Que ya desprenden su olor a mierda
Quizá padezca Síndrome de Diógenes

Así que llévatelos todos camión de la basura
Llévatelos bien lejos arráncalos
De mi mente de mi memoria
Arráncamelos aunque duela

viernes, 12 de julio de 2013

Lo confundo todo
El mar con la arena
El cielo con el mar
Todo me es horizonte

Todo son líneas difusas
De esta noche de verano y el calor
Me enferma
Sólo veo sombras deformes tras la ventana

Calla calla un rato murmullo absurdo

Te escribo las palabras al revés
Para que no signifiquen lo mismo
Lo que te quiero decir

Olvida eso último
El sudor y el gotelé me enferman
Sólo quiero confundirte

Sí mejor confúndelo todo
Así quizás todo junto y mezclado
Pierda ese olor a plástico mojado

Me enferma tu mirada

Pero confúndelo  todo
Todo es horizonte al fin y al cabo
Lejano horizonte y suspiros

Pero confúndelo todo
Sé que ahora no puedes tocarme
Pero tus ojos en otra parte brillan
Y una sonrisa se me escapa entre los dedos

Sé que aún no puedes tocarme
Así que confúndelo todo
Confundámonos poco a poco
En nuestras medias tintas caducadas

Sólo somos un horizonte
Así que toma mi sonrisa
Agárrala fuerte en tus manos que no se escape
Porque somos un mismo horizonte
Aunque caminemos a ciegas

Y ven confúndete un poco
Que ya lo confundo yo todo
Ven que desgarramos nuestro horizonte
En la delgada línea entre mis lágrimas y tus sábanas
Que esta noche
Tengo la memoria manchada de tus besos

jueves, 11 de julio de 2013

En la bahía

Me senté en la bahía a la orilla
Tiré mis recuerdos al mar
Para que se los comieran los peces
Los mules que habitan la bahía de Santander
Y sólo tragan mierda
Con sus bocas sucias de hormigón

Seguía frente al mar y desaté los nudos de mis heridas
Sangré gota a gota cayó mi sangre
Tras los recuerdos
Y también se la bebieron los mules

Sangré porque quiero vivir sangrando
Sangro cada verso y también mis pasos
Sobre la acera fría y la arena ardiente
Quiero dejar mi rastro de sangre
Mi rastro de vida
Que sepan todos que vivo

No para que me recuerden ni sepan mi nombre
No ya están esos locos Narcisos que
Arañan a los árboles o escriben en los bancos
O en los pupitres de clase

Yo sólo quiero que sepan
Que pasó un poeta
Que vivió y vive

miércoles, 3 de julio de 2013

Quiéreme un poco

El sol se pone en el horizonte junto a tus labios
Quiéreme un poco en este atardecer

Las pirañas del cemento se marchan por fin a sus casas
Dejan sus mordiscos y sus cláxones aparcados en la acerca
Hasta mañana porque temen la noche
Que este atardecer oscurece por momentos
Pero yo la temo más
A su fría soledad

Por eso quiéreme un poco en este atardecer
Pago la primera ronda de besos
Y el resto es dejar hacer

Si quieres bailamos un rato
Si quieres volamos al otro
Que tus tacones y mis zapatos juntos
No saben de qué va eso de caminar

Pero ven quiéreme un poco
Que este atardecer se nos escapa "no" a "no"
Entre nuestros silencios
Ven a mis brazos
Que te dejo libre

Ven a mis brazos porque cuando cierres los ojos
Ya se habrán apagado los reflejos dorados
Que las ventanas guiñan
Y a través de la ventana el pino que alumbra la farola
Tendrá sus agujas de pino
Clavadas en mi corazón

Por eso no cierres aún los ojos
Que la vida se nos escapa en las medias tintas
En las medias sonrisas
En este atardecer

Quiéreme un poco en este atardecer

lunes, 1 de julio de 2013

Para qué sirven los recuerdos?

Me pregunto para qué sirven los recuerdos
Y los silencios y las cosas rotas
Que ya nadie recuerda
Que ya nadie entiende

Pero siguen ahí
Ocupando su espacio
A la vista de todos
Como obligando a mirar

"Aquí estoy y no hay remedio
Así que llórame un poco
Que tengo sed"

Que alguien me explique para qué sirven los recuerdos
Yo sólo quiero
Necesito olvidar

domingo, 23 de junio de 2013

La no-realidad

No
Tu mirada es insoportable
Cuento cada segundo en tu mirada
Pasa el tiempo y no olvido

Y cada palabra que escribo es un grito
Y cada palabra que escribo es una desesperación
La desesperación del no-olvido
Que me traen tus ojos
Contenedores de todos los segundos separados de tu cuerpo
Aunque fuera sólo en un no-abrazo
En una no-caricia

Duelen los fragmentos de no-realidad
Las negativas del día a día
Las negativas a mí mismo
Las incitaciones negadas

Como Robe quiero escuchar
Alguna canción que no empiece en no
Y es que el tiempo también nos pasa factura
Detallada de los silencios

Pero empiezo este poema
Empiezo una página nueva y digo
No

Porque no puedo escapar de esta no-realidad
Porque miro por la ventana y sé que no
Que los pájaros no son que no son los árboles
Ni los coches aparcados ni la acera sucia
Que el vidrio lo tergiversa todo
Las gafas de la no-realidad
Que me enseñaron desde pequeñito

Así que hago el pino
Miro bocabajo por la ventana
A ver si así se ven mejor las cosas






Dejaré de escribir ya
Tengo miedo de quedarme
Con mis palabras a solas
Y aún no haber olvidado la realidad
Tus labios rosas se deslizan danzan en el aire
No ha cambiado tanto y sin embargo sí
Y ni siquiera hablamos desde hace siglos
Y aún de vez en cuando rememoro añoro
No haber tocado tus labios rosas

Tu cabello rubio sigue cayendo sobre tus hombros
Y más allá pero ya me he perdido
Antes en tus ojos azules
En cada uno de tus dulces rasgos

Un vídeo de Youtube que acabo de encontrar
Me recuerda tu voz
Me la sirve a los pies como si fuera alcanzable
Pero la trae metalizada surcada de un grave rumor de aparato roto
En palabras que no comprendo en un lenguaje rudo
Y ya no te recuerdo hablando inglés
Y tu voz se evapora en mi memoria

Son las dos o las tres de la madrugada
Mañana madrugo para estudiar
El vídeo de Youtube tiene sólo veintinueve visitas pero
Yo ya lo he visto más de cien veces
He rebobinado cada gesto y cada sonrisa
Sobre todo las sonrisas
Las ondulaciones de tu cabello claro
Y tus ojos no veo en esta oscuridad de cuarto
Con una luz tenue de lámpara de mesa
No veo que sean azules pero lo imagino
Lo imagino o lo recuerdo y rebobino
Y me sonríen tus ojos
Como hace varios siglos

He escrito todo esto sin respirar
El bolígrafo ya sangra
Quedan aún muchas páginas en blanco
Muchos minutos que llenar de noche

Acabo de empezar una página nueva pero
Dejaré de escribir
Llenar más páginas de versos añorantes
Sería una vergüenza loca admitir que
En algún rincón en no sé qué esquina
Aún me importa

He evaporado tu voz en mi memoria
Y si no fuera porque Facebook me recuerda
De cuando en cuando tu rostro
Tus ojos azules tu cabello rubio
Quizá también lo hubiera olvidado
Como se olvida todo con el tiempo
Para qué escribo versos sino para recordar
Lentamente porque el recuerdo lento hace el olvido

Dejo esta página a medias en blanco
Si siguiera escribiendo sería una vergüenza loca admitir
Si escribiera no escribo más

Escribir

Te vuelvo a rasgar
Papel amargo
El jugo de tu herida
Que es mi herida
Gotea lentamente y lo saboreo

Trágate mi sangre papel amarillento
Que por mis venas corre la tinta
Con que te araño
Trágate mi sangre entera papel arrugado
Me abriré los versos en canal sobre ti
Para que salgan litros de poema
Para morir palabra a palabra en ti
Papel extraño

Escribir es ser cómplice de un pequeño suicidio
Es dejar de ser
Olvidar tus penas que se las cuentas
A un papel en blanco

sábado, 1 de junio de 2013

Adiós rima contigo

Este autobús huele a despedida
Los árboles se deshojan para no mirar hacia atrás
Es una locura estar loco
Por una mentira
Pero hay  quien dice que mis pies ya no pueden caminar

Fui borracho de ti de calle en calle
Y me las bebí todas enteras
De acera en acera
De bar en bar en un tímido baile

Perdí la noche en tu mirada
Y en la noche perdí mi corazón
Hoy ya no hay quien lo encuentre
Por eso lo busco de barra en barra
El cabrón ni me dijo adiós

Por eso lo busco porque busco
Las dudas que doblan las esquinas
Ser actor y doblar mi historia
Más que buscar hurgo
Destapo mi vida
Y ya no sé qué significa

Con lo bien que vivía envasado al vacío
Buceando entre yo qué sé qué sinsentidos
Esperando llegar a no sé qué meta incompleta
Que como estos versos ahora sabe a mierda

Este autobús huele a despedida
Las hojas rojas procuran caer
A mis pies para que caiga
Pero yo busco otro amanecer

De esta noche negra yo busco otro amanecer
Que se oculta
Yo qué sé
Pero este autobús huele a despedida

viernes, 31 de mayo de 2013

No quiero despertar en este mundo

La leche está tibia
Hay un clamor de madrugada que grita
Abre los ojos!
Pero no quiero despertar en este mundo

Todas las ciudades murieron hace varios siglos
Las prisas las devoraron a dentelladas
Gota a gota de rocío y sudor
Hoy sólo quedan estos esqueletos de acero y hormigón

Corremos a cuatro ruedas volamos sobre ellos
Pero nuestra prisa carroñera ya sólo traga silencio
Y gota a gota de ibuprofeno café y otras drogas
Se ahoga en su propio veneno

Pero en los días de lluvia
La Tierra rezuma ese viscoso verdor de otros tiempos
Es entonces cuando chapurrean los políticos
Para callar de mentiras la realidad insípida

miércoles, 29 de mayo de 2013

Vete
No extrañes más nuestros minutos incompletos
Y vete
A donde no pueda tocarte
A donde no pueda mirarte
A donde mis labios no sufran
Desceñidos de tu cuerpo

No habites más mis palabras dobles
De silencio incomprendido
Mis medias sonrisas cruzadas
De orilla a orilla por la lluvia

Aquella noche de Santander la recordarán por siempre
Las cenizas

sábado, 11 de mayo de 2013

Me retumba la cabeza
Me retumba el silencio en la cabeza
No sé muy bien por qué empecé a escribir
Ni a dónde me llevan estos versos
Sólo sé que lo necesitaba porque
Me retumba el silencio en la cabeza
Y los párpados se me cierran

Por dónde seguir ahora me hallo
En una encrucijada me pierdo
No sé
Quieres que te escriba otro poema?
O quizá he venido a hablar del
Cansancio de los números el
Cansancio de las semanas de números
Cansancio de nada
Como esos estúpidos programas de la televisión

Quieres que te escriba otro poema?
No hay problema yo te escribo
Sólo que estoy cansado
De escribirle tus versos al viento
Que es un viento huracanado

martes, 30 de abril de 2013

Estoy solo de ti

Estoy solo
De ti
Porque estás tan lejos de mi cama
Estoy solo de ti

Y alrededor el resto
Me da igual que alrededor reine el desorden
La mesa la silla abarrotadas la cama deshecha
Y la luz de la lámpara que apenas ilumina

Son las cuatro de la madrugada o algo así
Hace un rato que no miro el reloj
Porque pasa demasiado deprisa
Y mi cama sigue estando sola de ti

Cierro el cuaderno y los ojos
Aún no quiero olvidarte

lunes, 22 de abril de 2013

Hoy secuestro tus suspiros más prohibidos
Porque no sé respirar si no es en tu aliento
En tus labios vertidos sobre mis labios

Y por cada sonrisa estúpida pagaremos
Pagaré quizás
Una multa porque el Gobierno censura
Entre tantas otras cosas
Tentar a lo Imposible
Jugar con Irrealidades

Cuántas lágrimas de menos
Porque todo el que vea el telediario un día cualquiera
Sabe que las lágrimas siempre caen de menos
La Tierra tiene un déficit de lágrimas que
La ahoga

Pero dejaré de hablar de Realidades
Cuánto odio la palabra déficit
La palabra atentado las palabras civiles inocentes
Pronunciadas por las bocas casi mecánicas
De los presentadores del telediario

Necesitarían llorar de vez en cuando en plató
Las máquinas también saben leer

Pero dejaré de hablar de Realidades
Debería avergonzarme hablar de Realidades
Sólo porque el silencio continúa su monólogo
Frente a mis versos más sentidos

Quiero gritar
Soltar un río torrente una cascada de palabras
Sólo para ti para que sólo tú me escuches
Mi suspiro tan cerca de tu nuca
Una cascada de palabras que guardo desde hace un tiempo
Esperando ese momento o lugar irreal
En que encadene tu risa a mis oídos
Y tu sonrisa a mis labios
Y tu cuerpo me abrace piel contra piel
Y tu mirada córnea contra córnea
Tus ojos

viernes, 19 de abril de 2013

Que se calle el silencio

Que se calle joder
Que se calle el silencio

No quiero escuchar más reverberaciones de mí mismo
Más ecos de mis recuerdos
Que vienen a arrancarme de cuando en cuando
Alguna lágrima

No importa la metáfora que utilice
Si fue fuego quedará su ceniza
Si fue perfume quedará su aroma
Si fue mar quedará su costra salada

De cualquier forma
Ceniza o aroma o costra
Vienen a poblar con su eco los monólogos de mis silencios
Su eco distorsionado y chapurreante
Que no sabe diferenciar un cabello rubio de un limón
Y aún así eco o limón
Arranca de vez en cuando alguna lágrima

Que se calle ya joder
Que se calle el silencio

Quiero deshacerme de estos ecos que pueblan mi memoria
Bajarlos en bolsas de basura
A los contenedores de reciclaje que coloca el Ayuntamiento
Porque sabe que nos gusta deshacernos de nuestra mierda
Sin preocupaciones

Y no es que me arrepienta de nada de lo que hice
No hay ninguna escena que me venga a la mente
Como a los personajes de las películas
Los días de lluvia

Al contrario me arrepiento tan sólo
De lo que no hice
Y llegan a mí en tropel llenan mi mente
Reverberaciones ecos o ensoñaciones
De lo que podría haber sido
Lo que no fue

Que se calle joder
Que se calle el silencio

sábado, 30 de marzo de 2013

Volver sobre una página en blanco

Los días se abalanzan unos sobre otros
Hambrientos de futuro
Me dicen que voy a cumplir veinte años y no lo creo

Siempre se idealiza el futuro se hacen planes
Se tienen ideas proyectos
Se cree que todo va a ser tan diferente
Hasta que llegan los veinte años con sus vivencias
De las que aún no he aprendido nada
Llegan los veinte años y uno se encuentra
Frente a la ventana esa misma ventana
Con la misma mirada que otro día de niño
Observando cómo cae la lluvia de igual forma después de todo

Imaginaba acaso que sería más maduro
Que habría comprendido muchas cosas
El amor las relaciones qué ingenuo
Lo único que he aprendido es que hay ciertas cosas
Sobre las que jamás se extrae enseñanza alguna
Y sólo queda volver a probar y a equivocarse

Una y otra vez y es que ya la papelera
Está llena de hojas arrugadas que pretendían
Ser borradores de la vida
Y es que levantarse cada mañana
Es volver a escribir sobre una página en blanco

Imaginaba también que tendría
Mis propias ideas como tienen los mayores
Que sabría un poco de muchas cosas como saben los mayores
Y ahora llegados los veinte años comprendo
Que las afirmaciones siempre esconden una duda
Que no hay blanco ni negro
Que los telediarios se equivocan
Y los mayores mienten cuando niegan
Que nunca se comprende de nada más que un poco
De nada

Y mientras escribo todo esto me pregunto
Quién soy yo para hablar de estas cosas grandes
Con mis sólo veinte años
Que parecían tantos cuando observaba la lluvia con mi mirada de niño
A fin de qué voy a haber entendido nada
De la vida
Cuando con mis sólo veinte años que parecían tantos
Aún recuerdo más de lo que he olvidado

No sé qué responderos si os soy sincero
Y es que siempre he dudado de todo
Sobre todo he dudado de todas las cosas
Acaso el misterio encierra la verdadera belleza

En cualquier caso supongo
Que sólo queda volver a probar y a equivocarse
Y a levantarse cada mañana con una sonrisa
Para volver a escribir sobre una página en blanco

jueves, 21 de marzo de 2013

Prisa

Volviendo a casa en el autobús de las once de la mañana me di cuenta
De que iba demasiado deprisa

Estaba
Leyendo un libro de poesía y levanté la mirada aún ensimismado
Y sólo vi formas difusas borrones de realidad
Las calles se superponían unas con otras y me di cuenta
Iba demasiado deprisa

Por qué esa prisa adónde para qué
Qué buscamos con nuestro correteo de ratones
Con nuestro estrés de coches atascados y cláxones
Si no creo que nade ignore que no hay nada
Allá donde acaba la carretera

Por qué huimos entonces del presente con la voracidad de un hambriento
Estamos muertos de tiempo
Y devoramos las imágenes los segundos las realidades sin saborearlos
Pasan fugaces a nuestro lado
Como las imágenes emborronadas que veo pasar desde el autobús

Parte de la culpa la tiene la tecnología
Los coches los autobuses qué queremos más allá del vagón de un tren
Hay hombres que han visitado todas las ciudades del mundo
Pero viajan en avión y no conocen ninguno de los caminos que llevan a ellas
Iban demasiado deprisa

Qué prisa por alcanzar lugares o tiempos distantes que nada significan
Sin sus caminos de piedra y polvo
Como puntos disjuntos de un plano irreal y matemático
Como si la realidad no fuera un eterno continuo

Esto es un camino despejado hasta un acantilado cuya caída se escapa a nuestra vidaNosotros escogemos recorrerlo con un coche supersónico

Por eso yo quiero detenerme dejar de correr
Respirar el aire bombear mi sangre y sentir
La tierra en cada paso
Disfrutar de la infinidad de colores que esconden los rayos de sol
Vivir la noche y las botellas vacías
Porque dormir es una ausencia rápida
Y vivir la vida andando tranquilamente
Porque correr es una inexistencia

sábado, 16 de marzo de 2013

Sueño
Pero no penséis que digo sueño y sonrío
Sueño
Para tener algo que contarle a las botellas rotas
Y a los borrachos cuando marchita la noche
Y a la luna cuando me llora a solas

Sueño y me desgarro
Con el frío cortante del invierno resacoso
En los bares que escupen a mi suerte
Y en las aceras que se tapan los oídos a mi paso

Me burlé del silencio y ahora
Me burlé del tiempo y ahora
Ha pasado el tiempo y ahora
Ya nada es como fue ya nada queda de ti
De ti de ti o de ti
Que aún no has llegado
Que quizá nunca llegues

Los charcos reflejan tu mirada y me ahogo
Las enredaderas trepan por los árboles como rizos oscuros y me pierdo
Tu risa y tus bromas se escuchan en los chirridos del columpio
Y el viento me acaricia como lo haría como imagino que lo haría
Tu cabello encendido
Que jamás toqué más allá de mis ojos

Sueño
Y digo sueño como quien grita un ahogado
Con la boca espumarajos de sal un ahogado
Que grita mientras el agua inunda sus pulmones

Es muy fácil alegorizar la muerte escribir
La muerte como un concepto triste y me avergüenza
Así que diré
Que gritaré con espumarajos de sal seca y costra de silencio
Gritaré que se vaya todo a tomar por culo
A los lugares donde se olvidan las cosas
Los cementerios de tristeza
Los desguaces de lágrimas

Aún me queda un verso que escribir o dos
Y la silla ya ha cuadrado mi culo poético
Mientras la cena está servida y todo
Se encamina lentamente a olvidarse

Me encamino a perderme una noche más entre los vasos y la música
Antes escribiré un verso
Un verso desgarrador por tu sonrisa
Que me acompañó en un autobús cualquiera
En un día cualquiera como si el hombre del Tiempo lo hubiera predicho
En las líneas isoheridas de mi cuerpo
Para escribir un verso desgarrador por tu sonrisa que
Sueño

sábado, 23 de febrero de 2013

Por qué

Las farolas siempre están encendidas
Cuando la noche viene a recoger tus recuerdos

Están tirados por la acera vomitando borrachos
El licor de algún sueño

Y la noche te los entrega en las manos
Para que los vuelvas a ver uno a uno
Y aún pretende que no derrames las lágrimas
Que ya se secaron

Si escribo siempre noche noche noche noche
Si escribo siempre noche nunca día noche
Es porque vosotros me enseñasteis este verano
A amar la noche
Aún en los días más largos

Porque sólo de noche se puede comprender la vida
Más bien buscarle un sentido

Porque la noche es muda y está felizmente presa del silencio que la llena
Mientras el día intenta banalmente hipócritamente
Llenar de ruido sus instantes más vacíos

Porque la noche es oscura y a cada momento
Viene cargada con el misterio de las imágenes borrosas
Que proyectan las farolas sobre el tapiz negro de las aceras

Abrid los ojos y nunca veréis nada
Más que vuestros sueños rotos borrachos tirados
Que la noche viene a recoger para arrancaros algunas lágrimas
Pensad y razonad y nunca sentiréis nada

No he vivido instantes más bellos
Que aquellos borrosos llenos de Absurdo
Que a la mañana siguiente no puedes más que
Preguntar por qué
Por qué aquel abrazo por qué aquel beso o aquella palabra
Por qué es tan importante aquella amistad
Por qué tiemblo y grito de amor

A la vida no cabe más que preguntarle por qué
Preguntarle por qué constantemente por qué
Y asombrarse de su respuesta
Silencio

Y cuando las farolas estén encendidas
Y otra noche venga a recoger tus recuerdos
Tirados por la acera vomitando borrachos
El licor de algún sueño
Y preguntes y grites al viento
Por qué se fue aquel día Por qué sin que yo lo disfrutara
Encontrarás que fue especial porque no exprimiste hasta la última gota
Esa última gota absurda cuyo sabor
Sólo puede ser misterio

Y de repente sin darte cuenta
Sentirás tus labios manchados del alcohol de una nueva botella
O quizá saboreando ese mismo licor renegado que esparciste en la acera

lunes, 18 de febrero de 2013

Quiero respirar en tu aliento

Tu sonrisa de melancolías rotas arrastra
Día a día mi corazón ebrio
Y las palabras huecas ya no hacen ruido
Los silencios se hacen eternos
Silencio
Me pediste silencio en unos pocos kilobytes de palabras

Quisiera darte silencio ese silencio
De las palabras huecas y las sonrisas anónimas
Pero me hace gritar el simple roce de tu piel o tu pelo
Gritar bésame otra vez bésame
Y ya no quiero ni puedo callar

Cualquier día en que mis ojos sólo existan para mirarte
Y tu mirada me atrape como un pozo sin fondo
Y con ella desnudes sólo para ti mi cuerpo
Mientras yo también te desnudo
Te susurraré al oído bésame
Te gritaré al oído bésame otra vez
Quiero respirar en tu aliento

viernes, 8 de febrero de 2013

Más rápido

Más rápido más rápido más rápido
Alguien susurra y el tiempo no deja de pasar
Más rápido

Quiero sentir en mi cuerpo el vértigo
Más rápido
Que pasen a mi alrededor las imágenes borrosas los fotogramas como una película
Más rápido
No quiero ver ni oír que la vida que el tiempo pase
Más rápido
Que no sienta escaparse ya estos momentos que me ahogan
Esta sed de lluvia me gusta sentir en mi piel el frío que llueva
Más rápido
Así la memoria no serán datos concretos instantes por siempre detenidos
Será un cóctel de olvido que beberé con ansia
Más rápido

Más rápido acelera que aún podemos escuchar nuestras palabras
Acelera más rápido que aún podemos mirarnos a los ojos
Más rápido que la canción se acaba

Acelera más rápido que no quiero sentir esta noche
Que copa por copa se nos escapa
Acelera más rápido que no quiero sentir

jueves, 7 de febrero de 2013

La realidad tras las supersticiones


    LA REALIDAD TRAS LAS SUPERSTICIONES

    El científico alemán Arnold Schieber, en su nuevo artículo publicado en la revista Science, demuestra mediante una serie de complejos teoremas físicos la posibilidad de una verdad detrás de las diferentes supersticiones que se han instalado en nuestras mentes a lo largo de la historia.

    Explica que ciertas congregaciones de objetos con una determinada distribución másica (una escalera apoyada en una pared, un gato negro, un espejo roto...) tienen alguna posibilidad, aunque muy pequeña, de ocasionar distorsiones espacio-temporales. Según el autor, estas distorsiones no tendrían en absoluto que ver con la supuesta “mala suerte”. En vez de eso, se inclina a pensar que en el pasado hubo casos en los que esas pequeñas posibilidades se hicieran realidad, ocasionando en las víctimas una serie de trastornos, que pudieran ser físicos o psíquicos.

    El argumento del autor continúa con que la sociedad, al observar estos comportamientos anómalos, censuraría los actos que los ocasionaron, asociándoles esa supuesta y falsa “mala suerte”, para ocasionar un miedo tangible en la población, en su mayoría ignorante, y así evitar que estos sucesos volvieran a tener lugar.

    El artículo del afamado investigador ha causado un gran revuelo entre la comunidad científica. Se han iniciado en las últimas horas numerosos experimentos para tratar de corroborar la teoría de Schieber, al tiempo que está siendo revisada por grandes teóricos de la física. Ante el posible peligro que tendría que esta noticia despertara la curiosidad en la población si se confirma la teoría de Schieber, se retiró al poco tiempo el artículo de la revista. No obstante, una fuente de nuestra redacción contactó con nosotros al obtener uno de los pocos ejemplares que salió a la venta, y es así que La Fotografía de la Realidad les presenta esta noticia como exclusiva.

    Les seguiremos informando del desarrollo que tengan las posteriores investigaciones sobre la veracidad de esta sorprendente teoría en nuestra página web: www.fotografiadelarealidad.es, así como en nuestros sucesivos ejemplares impresos.

    Desde la editorial, recomendamos por su integridad a nuestros lectores que no traten de probar por su cuenta la veracidad de la teoría antes de que se haya esclarecido el caso.


    Lucas dejó caer el periódico sobre el café humeante del desayuno. Sus ojos estaban muy abiertos y su mente aún no conseguía creerse lo que acababa de leer. Probó un sorbo del café con sabor a periódico para que el quemazón en la lengua le confirmara que no estaba soñando. Tomó de nuevo el periódico y releyó.

    -Mamá, mira esto -se lo tendió a su madre, señalando el artículo.

    Su madre repasó con sus ojos verdes las mismas líneas que él acababa de releer. Su madre no solía mostrar las emociones como el resto de la gente, así que sus ojos no se salieron de sus órbitas, ni su boca se abrió y se le escapó un hilillo de baba. Aún así, pudo ver en sus ojos verdes levantándose del periódico un brillo de profunda sorpresa. No hablaron por unos instantes.

    -Posiblemente sea una ida de pinza de un científico loco -comentó Lucas antes de volver a quemarse la lengua con el café con sabor a periódico.

    -Es posible.

    -Fijo. No hay que hacerle caso -su voz titubeó.
    -Lucas...

    -¿Sí, mamá?

    -No vas a ir a probarlo.

    -No, mamá... -Lucas devolvió una sonrisa amplia a su mirada escéptica.

    Terminaron de desayunar. Lucas se lavó los dientes, se calzó y cogió las llaves y la carpeta verde que siempre llevaba a clase. Salió de casa y afrontó la gran cuesta que tenía que recorrer para llegar a la parada del autobús que lo llevaba a la Universidad. Miró el reloj. Una vez más iba justo de tiempo: tenía 2 minutos para subir la cuesta. Corrió como todas las mañanas, pero en esta ocasión el autobús pasó ante sus ojos a mitad de la cuesta. Se había adelantado un minuto.

    -Mierda...

    Llegaría tarde a la Universidad. Terminó de subir la cuesta, ya andando y sin prisa, y miró el panel que indicaba la llegada del próximo autobús.

    -Joder...

    Faltaban dieciocho minutos. Decidió dar una vuelta. No le gustaba esperar sentado, sobre todo si se había olvidado de cargar su reproductor de música. Llegó a una calle donde había una escalera apoyada contra la pared dejando el hueco justo para que él pasara por debajo. Al día siguiente observaría que estaban realizando una obra en el bloque de pisos contiguo al suyo, pero en aquel momento sólo vio la escalera.

    Era metálica, con escalones de algún plástico de color negro. Tenía manchas de pintura de muchos colores, en su mayoría blanca. Estaba apoyada en un ángulo de... Qué cojones. La escalera fue todo lo que vio. Ni su forma, ni su color, ni su ángulo. Sólo la escalera. El acantilado. Bajo ella un hueco grande como un abismo. Las palabras del artículo resonaban en su cabeza con una fuerza sobrenatural.

    Se acercó con pasos titubeantes. Un par de jóvenes obreros hablaban más de lo que trabajaban.

    -Ayer me tiré a la Jenni, primo.

    -Con dos cojones.

    -Me dijo que me pusiera mi ropa del curro, la ponía más. No veas cómo follaba, la una puta de ella. Y ese par de tetas que...

    Lucas ya estaba al pie de la escalera. Los obreros, ensimismados en sus filosóficas reflexiones, no se percataron de su llegada. Dio un paso. Y otro. Y otro. No pudo evitar cerrar los ojos. Y otro. Y otro. Había cruzado la escalera. Abrió los ojos.

    -Pim. Pam. Pim, Pam. Y luego la puse a cuatro patas.

    Sacudió la cabeza. Pequeñas probabilidades. Volvió a encarar la escalera. Dio un paso. Y otro. Y otro. Cerró los ojos. Y otro. Y otro. Volvió a abrirlos.

    -...la mejor mamada de mi vida...

    Irritado, volvió a intentarlo varias veces más, mientras los obreros seguían explicando con pelos y señales sus aventuras sexuales probablemente ficticias. Abrió los ojos por decimonovena vez. Sintió que se mareaba.

    Se encontraba en el mismo lugar, pero ya no era el mismo. La escalera y los obreros habían desaparecido. Las casas se habían vuelto grises y tenían grandes agujeros en sus tejados, incluso en las fachadas. Había un inmenso silencio en el que se escuchaba crepitar algún fuego, ronroneando de placer al devorar la madera y el ladrillo. Desolación y cemento. En el cielo un manto de nubes negras como el ónice.

    Frente a sus pies había un pájaro muerto. Debía haber muerto hacía mucho tiempo porque sólo quedaba el polvo de sus huesos. Pero sabía que era un pájaro porque el polvo de sus huesos había permanecido en el suelo dibujando una silueta de pájaro. Tenía el cuerpo atravesado por una flecha con plumas de uranio, de la que colgaba un mensaje entre amarillento y grisáceo.

    Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. HOY. ¡HOY!

    Lucas no lo entendió. Siguió caminando y el pájaro salió volando, asustado por sus pasos que retumbaban en el silencio del crepitar del fuego hambriento como si hiciera cien años que nadie caminaba por ese asfalto roído por el tiempo. ¿Sólo por el tiempo? Siguió caminando y llegó al parque.

    El parque era ahora un párking. Un inmensa extensión de cemento roído con líneas amarillentas y rectangulares que delimitaban milimétricamente el hueco disponible para cada coche. Todos estaban ocupados, si bien los coches se habían convertido en piedra. Lo que más sobrecogió a Lucas es que no quedaba ni siquiera un esbozo de verdor de aquel parque que siempre había amado.

    En ese momento un avión surcó el manto de nubes negras entre violentas convulsiones. A poca distancia, un rayo eléctrico e irascible lo perseguía desde hacía al menos un siglo. En una de las ventanillas del avión, Lucas vio a un señor calvo que observaba el cristal para verse reflejado a sí mismo, ignorando el desolado paisaje que se extendía a su alrededor. En la cola del avión, con letras de una fuente de publicidad hortera, estaba escrito: Free Air.

    El avión y el rayo eléctrico e irascible que lo perseguía desaparecieron por el horizonte y Lucas comenzó a toser. Una nube de polvo lo había rodeado de repente. Alcanzó a entrever una máscara en el suelo y se la ajustó a la medida de su rostro. Con la máscara ya puesta, pudo ver los neutrones que pasaban audaces a su lado. Se reían de él antes de descomponerse.

    La nube de polvo pasó. Apareció entonces Elisa, esa chica de su clase de cabello castaño con vagas ondulaciones que siempre le había gustado. Lo miró y puso cara de asco.

    -¿Quién eres? Yo quería a Lucas...

    Lucas, con el corazón contraído, quiso decir:

    -Soy yo, Lucas.

    Pero la máscara le impedía hablar. Se la quitó y comenzó a ahogarse. Le faltaba el aire y sus ojos comenzaron a producir lágrimas. A través de una de ellas observó a Elisa envejecer rápidamente. Su voz se hizo metálica y desagradable, incomprensible como las grabaciones antiguas estropeadas. Pronto su rostro estaba cubierto de gusanos. Lucas volvió a encajarse la máscara, que había sido diseñada tras largos estudios científicos para que se acoplara a la perfección a su rostro.

    -Deberías dejar de fumar -dijo Elisa antes de caer muerta.

    Lucas, con el corazón contraído, quiso gritar entonces:

    -¡Nooooo! ¡Elisaaaaa! ¡Te he querido tanto siempre!

    Pero la máscara le impedía gritar.

    Continuó caminando. Se había intentado agachar, pero la máscara se lo había impedido también. Además, el cuerpo de Elisa hubiera resultado intangible, inabarcable a través de tantos años. Continuó caminando.

    Se encontró un huerto. O tenía algún parecido a un huerto. O pretendía ser un huerto. O no sabe por qué pensó que era un huerto si no era un huerto. Era una extensión de cemento. Había un hombre caminando frenéticamente de un lado a otro mientras dejaba caer monedas al cemento. No tintineaban, porque el tintineo es un ruido bello.

    -No hay tiempo. No hay tiempo. Suben las acciones de los cordones de los zapatos -decía mirando su teléfono móvil táctil de última generación y dejaba caer alguna moneda más-. No hay tiempo. No hay tiempo.

    Por extraño que pareciera, el cemento se tragaba las monedas y crecían manojos de billetes. Sembraba dinero. Era un millonario. Los millonarios nunca tienen tiempo de nada. De repente, el señor se quedó parado. Le sacudió una violenta convulsión y cayó. Un infarto. El cemento se lo tragó también a él y emergió un manojo de billetes.

    Lucas continuó andando. Llegó a una fábrica. Tenía en lo alto una gran letra griega π. Entró a la fábrica. Había muchos hombres con poco pelo gris, gafas cuadradas y batas blancas. Y muchos tipos de máquinas. Unas tenían recipientes con líquidos extraños humeantes. Otras, péndulos que oscilaban síncronamente. Había máquinas con piedras inmensas que los hombres observaban átomo a átomo desde hacía al menos un siglo. En otras tenían cerebros sometidos a productos químicos para demostrar que los sentimientos son moléculas traviesas. Finalmente, por encima de todas, aquellas máquinas que creaban sumas, multiplicaciones, derivadas, integrales y, en general, todas las leyes matemáticas. La energía era suministrada a las máquinas desde un generador central que funcionaba con la sangre de animales vivos, vacas, cerdos, cabras, o incluso algún ser humano de clase baja, que eran descuartizados en el momento por métodos optimizados mediante sucesivos estudios.

    En la parte posterior de la fábrica había una puerta que daba a una gran extensión de cemento donde tiraban a los animales y las personas descuartizados una vez se les había extraído toda la sangre. A su lado había un hombre con lágrimas en los ojos, arrodillado, postrado ante tal barbarie. Con los puños cerrados, recitaba sus versos al viento y a todos aquellos que no querían escucharle.

    Debajo de las multiplicaciones
    hay una gota de sangre de pato.
    Debajo de las divisiones
    hay una gota de sangre de marinero.
    Existen las montañas, lo sé.
    Y los anteojos para la sabiduría,
    lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.
    He venido para ver la turbia sangre.
    Los terribles alaridos de las vacas estrujadas
    llenan de dolor el valle
    donde el Hudson se emborracha con aceite.
    Yo denuncio a toda la gente
    que ignora la otra mitad,
    la mitad irredimible.
    Os escupo a la cara.
    No es el infierno, es la calle.
    No es la muerte, es la tienda de frutas.
    ¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes?
    ¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
    que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre?
    No, no; yo denuncio,
    yo denuncio la conjura
    de estas desiertas oficinas
    que no radian las agonías,
    que borran los programas de la selva,
    y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
    cuando sus gritos llenan el valle
    donde el Hudson se emborracha con aceite.*

    Terminó su poema pero nadie le había escuchado. Le pegaron un tiro y su cuerpo cayó sin hacer ruido. Fue comido por las vacas estrujadas.

    Lucas continuó andando. Llegó entonces a una explanada de cemento cubierta por una multitud de personas que asentían al unísono. Subido en una tarima, un hombre serio con traje y corbata gritaba y gesticulaba. Lucas se acercó a esas personas. Asentían sin saber por qué. No escuchaban porque no tenían oídos. No miraban porque su mirada se había perdido hacía al menos un siglo. Estaban muertos por dentro pero seguían asintiendo, dando palmadas de vez en cuando. El señor que gesticulaba y gritaba no decía nada en realidad. Pero ellos asentían. No tenían oídos y su mirada se había perdido, así que no podían saberlo. El señor sobre la tarima sonreía maliciosamente, regodeándose en su éxito. Mientras continuaba su pretendidamente emotivo discurso vacío, otros hombres que parecían réplicas suyas se acercaron desde detrás a la muchedumbre y les robaron sus carteras. Después también los papeles de sus coches, de sus pisos, les robaron incluso la identidad. Pero ellos estaban ensimismados con el discurso que no podían oír ni ver de un hombre vacío que les robaba, así que no se dieron cuenta.

    Lucas continuó andando y volvió a encontrarse frente a sus pies un pájaro muerto. Debía haber muerto hacía mucho tiempo porque sólo quedaba el polvo de sus huesos. Pero sabía que era un pájaro porque el polvo de sus huesos había permanecido en el suelo dibujando una silueta de pájaro. Tenía el cuerpo atravesado por una flecha con plumas de uranio, de la que colgaba un mensaje entre amarillento y grisáceo.

    Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. Hoy. HOY. ¡HOY!

    -Eh, tío. Tío. Vamos, despierta.

    Lucas notó cómo lo abofeteaban y abrió los ojos. Tenía la frente sudorosa y ardiendo y la cabeza embotada.

    -Buf, menos mal, vaya susto nos has dado, macho. ¿Estás bien?

    Lucas no respondió a su pregunta. Con la mirada perdida, sin escuchar, se respondió a sí mismo.

    -Ya lo he comprendido. No es hoy, es mañana.


*Fragmentos disjuntos del poema “Oficina y denuncia” de Federico García Lorca.

domingo, 3 de febrero de 2013

Tráfico de sueños

De tu mirada me queda
Una oscura soledad de mí mismo en esta cama fría

Cuántas veces he soñado y soñaré
Acaso no supe siempre que los sueños
Eran mentira y me engañaban

Yo me engañaba a conciencia
Como quien droga su realidad para
Hacerla pasable visible esperable
Y no derrumbarse ante la eterna muralla
De la Realidad

Que venga la Nacional y me detenga
Por esta droga que soy traficante de sueños
Los cambio por uno o dos besos
Un polvo o una sonrisa

Da igual al fin y al cabo
Lo importante es el éxtasis del tráfico
Ese éxtasis irreal e inseguro
Como las flores que apenas se sostienen en los días de viento

Poco importa otro verso inacabado
Otro beso al viento otra sonrisa torcida
El tráfico los habrá de reponer por un nuevo sueño
Como se repone el café en los almacenes

lunes, 28 de enero de 2013

Un día más me sumerjo entre reflexiones nocturnas
Qué tendrá la noche
Serán mis párpados que aún no quieren cerrarse
O esa película triste que acabo de ver

A dónde me lleva este camino de piedra
De polvo y tierra
A dónde me llevas viento fuerte que me arrastras
Me dejo tirar como si no me importara
Como si no me importara

Cuánta vida le queda en mí a la poesía?
Quiero sentir tu flujo cada una de mis noches
Pero bien sabemos los dos que todo es en esta vida
Efímero
Bellamente efímero

Así que he de aprovechar la palabra la frase acaso
La vocal inacabada
Que no quede una sola gota de tinta por verter
Sobre mis cuadernos que esperan
Con sus sonrientes sus hambrientas páginas blancas

Cuando te vayas poesía de mí
No habrá sido todo más que una larga noche
Que disfruté como si no fuera a haber otra

domingo, 20 de enero de 2013

Efímero

En cada instante consumido
En cada arista desgastada
Buscamos los lugares del silencio

Esos lugares una mirada oculta
En el fondo de una botella de
Una copa de cristal cargada de olvido

Hace tiempo que renuncié a luchar
Contra la eterna inexorabilidad del tiempo

Sus perfumees rotos llenan esta noche que
Nos envuelve con su poco de alcohol
Y alguna estrella

Hay cadáveres que caminan por las calles
Y en los bares desenfrenada
La locura se disfraza de música ardiente

Bailamos para olvidar
Como todo
Vivimos para olvidar y seguir viviendo
En un eterno compás doble
De las medias mentiras
De instante y silencio

Buscamos el silencio para olvidar
Qué olvidamos
Es una buena pregunta si ya he olvidado
De qué sirven la memoria las obras perennes

Olvidadme todos cuando me vaya no quiero
Que nadie recuerde quién fui qué amé
Olvidadme todos a cada instante
Como el alcohol de una noche

Ser efímero como el silencio que me rodea
En cada uno de sus lugares
Será hermoso acaso

miércoles, 16 de enero de 2013

Principio de canción

Como digo, es sólo un principio, necesitaría ser acabada cuando ande con más tiempo.

Fuiste
una flor en el silencio,
una nota que venía de lejos,
me atrapaste en tu aliento.

Rompiste 
con tu cuerpo mis secretos
en las noches de desvelo
y las madrugadas de los "te quiero".

Fuiste
una nube que pasaba lento,
y ya quedaba una parada menos.
Pero no quisiste
quedarte a soñar.

Y hoy es veinte de enero
y te vuelvo a encontrar en un bar.
Tu sonrisa aún traza ecos
en mis labios que buscan rozar
a tus labios que aún recuerdo,
tu lengua dulce sabor a mar.

Perdóname que te mire,
tus ojos rodean mi acorde.
Perdóname que no olvide,
la música susurra tu nombre.

Discúlpame que me esconda,
tu presencia me hace temblar.
Discúlpame que no corra
sin volver atrás
quiero mirarte por un segundo más.  

viernes, 11 de enero de 2013

Confieso que siento

Los días ciegos bailan claqué

Rodeado de los estados falsos de Facebook
De los gorjeos presuntuosos de Twitter
De los semáforos en rojo
Y las orgías de coches
Y sus cláxones

Rodeado de crisis de políticos
De mendigos del capitalismo salvaje
De hambre y contaminación
Y animales objetizados

Rodeado de mentes cuadradas
De prejuicios cuyas raíces atraviesan la tierra
De odio
Y competiciones absurdas

Rodeado de hombres grises
Ciegos para las estrellas
De objetos grises que
Sepultan el verdor del mundo
De pensamientos grises
Aprisionando nuestra imaginación

Yo mismo
Gris en ocasiones
Confieso que siento

sábado, 5 de enero de 2013

La noche desierta
El tintineo de una botella rota que rueda
De un mensaje en pocos kilobytes de lágrimas

Hoy quiero decirte al oído
Esa frase jamás pronunciada
Esa película que evitamos mirar
Algo así como dos sonrisas pero
Juntas

Mis versos de alcohol barato
Limpian mis heridas pero escuece
Sangrar tanta tinta callada
Tanto silencio obligado
Cuando quiero gritar

Devoro tu cuerpo
Fotograma por fotograma proyecto tu cuerpo
Sobre mi habitación fría vacía
Sola

La música parada
El eterno rugir de las discotecas
Llega tan de lejos a mis oídos
Como un murmullo sordo de fondo sobre la acera
Se cuela por la persiana que detiene a tus palabras
E imagino cómo bailarás
En cualquier pista de baile

jueves, 3 de enero de 2013

Hay noches en las que se pierde tanto
Y amaneceres que nunca debieran ser vistos

Empieza un nuevo año con la misma canción de siempre
Borrachos en las esquinas y una claridad en la noche
Que impide que la locura del momento
Aflore

Mis ojos sólo buscan se giran buscando
Otros ojos claros que paso a paso se pierden
Me alejo de ellos
Paso a paso por calles que apenas reconozco
Del reflejo de otras botellas de alcohol

Es el nido uniforme de mis huesos
En cuyos finales sólo hay un terrible abismo
Una caída que no promete suelo visible
Por mucho que otee el horizonte

Y la duda eterna de saltar hacia el abismo
Sin saber si vuelan mis alas
Me consume el vértigo como a un cigarrillo
Encendido sobre el borde del cenicero

Un paso otro paso
Los efluvios de la noche se deslizan calle abajo
Rotas sus cáscaras de cristal de sueño

Yo avanzo a contracorriente del deseo
Ya seco
Ya no distingo los ojos claros entre la muchedumbre pero
Hay algo de jodido ardor en mi estómago
Será un gintonic de su sonrisa
Que aún vomita mi corazón borracho

miércoles, 2 de enero de 2013

Derrota

Escribo desde la derrota
Sólo fue una derrota más la de anoche
Una derrota como siempre
Ante mí mismo

Soy un perdedor autoimpuesto
O sino a quién se le ocurre
Sentirse atraído por lo imposible
En el sentido imposible de la palabra
Tan terriblemente como yo me siento

Lo sé lo he sabido
Muchas otras noches como ésta pero
Las lágrimas son crueles de todas formas

No nos mentiré más
Miento cuando digo que lloro
No recuerdo más que un par de lágrimas
Últimamente y en ciertas ocasiones

No sé si es que olvidé llorar
Pero es más poético acaso
Si es que se puede jugar en verso

Acusación al tiempo

Mírame
Tiempo maldito

Te acuso
De transcurrir indiscriminadamente
De hacer largos los minutos sin sentido
Y acortar los instantes verdaderos
Con premeditación y alevosía

Te acuso
De perder nuestros mejores momentos
Sin darnos a cambio nada más que
Un engaño en forma de futuro improbable

Te acuso
De llevarte la alegría y la juventud y el verdor
Y consolarnos con un licor amargo de arrugas
Decrepitud y podredumbre

Quién no quisiera haber podido en ocasiones
Ahorcarte
Sobre una pista de baile
Una playa o quizá una ciudad diferente

Sentir con placer los segundos que ya no pasan
Entre beso y beso
Y resumir la eternidad en un suspiro